La industria se pone verde: envases plásticos a partir de plantas

By 12 diciembre, 2012Post

Coca-Cola se ve decidida a cambiar la mala imagen ambiental con la que se la conoce mundialmente. En este sentido actualmente publicitan su botella PlantBottle en Argentina realizada a partir de un 30% de materiales de origen vegetal, más específicamente de melaza, un subproducto del procesado de la caña de azúcar. Lanzada en el 2009 en el por demás competitivo mercado de los Estados Unidos, llevó a la Pepsi (de no mejor reputación que su archirival) a anunciar el año pasado la producción de una botella 100% a base de plantas, aunque todavía en fase de desarrollo.

Lo cierto es que la sustentabilidad pareciera ser la nueva batalla de los dos gigantes worldwide de las gaseosas hipercalóricas. La pestaña de sustentabilidad es una de las primeras cosas que se ven en el sitio argentino de Coca-Cola, en lo que enlaza con su campaña de “viviendo positivamente”. La campaña pone su acento en el reciclaje de los envases con puntos de recepción en lugares como los Hipermercados Walmart (otra empresa global de capitales yanquis con similares estrategias comerciales) u otros a localizar vía dondereciclo.org cuyo reaprovechamiento es destinado a la fabricación de juegos de PET reciclado para escuelas adyacentes a esos lugares de recepción de botellas. También anuncian inversiones realizadas en equipos refrigeradores más eficientes a fin de disminuir su huella de carbono y realizan junto a Fundación Vida Silvestre Argentina y con el apoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable un concurso de proyectos de agua facilitando la disponibilidad de este recurso (precisamente una de las mayores críticas realizadas en el documental Flow) a comunidades rurales del Norte de la Argentina, en Jujuy y Salta, además de otros proyectos en Misiones y Mendoza también. Y curiosamente hasta promueven el incentivo a la salud, actividad física y deportiva. Y bueno, si Mc Donald’s auspicia maratones por qué la Coca no puede tratar también de limpiar sus pecados de inducimiento a la obesidad y otros desórdenes generados por la ingesta de cafeína de millones de niños, jóvenes y adultos en todo el mundo?

En los Estados Unidos desde hace tiempo marcas como green planet ofrecen una botella 100% a base de plantas con un agua obtenida de vapor destilado. En su sitio web no hay demasiada información pero sí hay un link a NatureWorks LLC, la compañía de bioingeniería que fabrica las botellas, allí explican el ciclo productivo que realizan a partir de los azúcares del trigo y otros alimentos para la producción de biopolímeros. Facundo, uno de mis alumnos de Ecología me pregunta con esa maravillosa curiosidad de los chicos, -como lo hacen, Profe? Hay una buena explicación de eso ahi en su web site con el pdf From Plants to Plastics.

Lo curioso del asunto es que NatureWorks LLC es una empresa subsidiaria de Cargill, la “Monsanto” del maíz conocida por sus enormes plantaciones de monocultivos desperdigados por el mundo con organismos genéticamente modificados y sus gigantescos feedlots, ambos modelos productivos acusados de desforestación, y el de la producción ganadera encima una de las mayores fuentes de emisión de gases de efecto invernadero. Pero eso no es todo, Cargill tiene un socio en la producción de biopolímeros: la PTT Global Chemical, petrolera de origen tailandés.

Más allá de las contradicciones obvias entre estos Misters Hyde y Dres Jekyll corporativos es increíble como se publicita este nuevo mercado de productos sustentables sin cambiar los mismos patrones de consumo que lo generan. Toda una nueva gama de productos surgen para seducir a los consumidores eco-friendly. “Consuma sin culpa ambiental: es biodegradable” podría ser un excelente sincericidio publicitario.

Por supuesto que estas innovaciones son importantes, el petróleo además de estarse acabando es vox populi por demás contaminante, la problemática de los residuos con vertederos enfrentando el colapso es otro impacto ambiental recurrente a las urbes. Pero cuando se vende el reciclaje como “la solución” se esconde un potencial de mercado a la vez que ataca el problema desde el final del ciclo. Las 3 R’s tienen un orden progresivo y reciclar es la última opción, lo primero que tenemos que hacer es reducir y reutilizar. Demás está decir que la base de ese ciclo que es la reducción no pasa tanto por las empresas, la mayor responsabilidad nos corresponde a nosotros.

Recuérdalo siempre, reciclar no es la primera opción, es la última.

Gracias Natacha Rodriguez por tu colaboración para este post

 

Fuentes extras consultadas en la investigación: