Review: Bioferia

By 10 agosto, 2015Reviews

La Feria Popular de Agroecología Familiar cumple 10 años de existencia este 2015, consolidada como un espacio fundamental para el consumo responsable de los mendocinos, con un modelo inclusivo de trabajo abierto a la comunidad.

¿Qué añadir cuatro años después de aquél post sobre la Bioferia en los inicios de Mirada Sustentable como blog? Vamos por parte.

No ha crecido demasiado la Bioferia en estos años, aunque sí ha podido aumentar su oferta de productos orgánicos con los aportes de nuevos productores que se han sumado. Ahora hay cinco puestos diferentes que venden verduras, hortalizas y frutas. Otro de los puestos que sobresale es de panificación integral con unos excelentes panes y facturas, chipás y unas deliciosas pizzas vegetarianas y veganas, además de panes rellenos. Los productores de “MadreTierra” han aumentado también su oferta con toda una interesantísima y nutritiva gama de productos listos para preparar, arroces y sopas con hierbas y verduras disecadas, mezclas para preparar hamburguesas vegetales o bizcochuelos, pastas secas y mixes de condimentos.

El “click” que todo consumidor debe hacer para llevar adelante un consumo responsable es pensar en toda la cadena de producción a la hora de elegir que comprar, el producto que se elige es solo el último eslabón. Esto es casi imposible de hacer en el supermercado, el almacén o la verdulería. Quien sostenga este modelo de consumo tradicional va a estar apoyando económicamente actitudes monopólicas con el negocio para unos pocos, producciones por lo general contaminantes, y como dicen aquellos quienes han investigado en profundidad la industria de la producción de alimentos: no tenemos idea lo que estamos comiendo. A falta de esta información, no hay nada más seguro que irle a comprar directamente a los mismos productores que aseguran una producción limpia que mantiene el valor nutricional y natural de los alimentos. Ahora, ¿cómo hacen en la Bioferia para asegurar esto en tiempos en que el marketing le gana a la veracidad?

El productor e Ingeniero Agrónomo Pablo Caparrós, autor de la recomendable página de Estrella Verde, comenta al respecto: “la idea es que sea una certificación participativa. Todos nos controlamos entre todos. Controlamos que nadie use agroquímicos o que los elaborados sean seguros.” Esto es lo que hace a la Bioferia radicalmente diferente del más nuevo y “eco-chic” Mendoza Green Market, donde ya de por sí hay poco de producción orgánica, acá por el contrario el acento está puesto en la calidad de la producción antes que en el producto y la cantidad de puestos o el decorado, a tal punto de que algunos emprendimientos han sido rechazados al no poder asegurar el origen orgánico de las materias primas con las que elaboran sus productos. Y todo esto con un modelo de trabajo inclusivo a todo aquél productor que pueda asegurar una producción orgánica, familias enteras viven del trabajo cuya producción se vende todos los Sábados allí.

Por último, la música en vivo con diferentes artistas que se dan cita allí para tocar sus canciones, y hasta el círculo de la plazoleta del Barrio Cano le dan cierto carácter de ritual y de encuentro que es muy grato de compartir para grandes y chicos de todas las edades.

En Mendoza la demanda de productos orgánicos supera a un mercado que está todavía muy lejos de responder a las necesidades de los consumidores. Quienes vivimos en el área metropolitana queremos hacer este consumo responsable con libertad dentro de nuestra cotidianeidad, no solo un día a la semana con un horario determinado. Estimo que será cuestión de tiempo para que modelos de producción sustentables se acerquen más a la lógica de mercado como en otras ciudades del mundo. Mientras tanto, y seguramente después también, los mendocinos tenemos la fortuna de contar con la Bioferia todos los Sábados por la mañana.